Ataque de Tiburón, por Isobel – Curso 2

Pasé este verano en el Caribe. Me gustó mucho. Pero un día tuve una aventura espantosa.

Estuve nadando en el mar. El agua estaba calentita. De repente oí gritos desde la orilla. Levanté la cabeza y vi algo pequeño y oscuro. ¡Fue un tiburón! Grité ¡Argh! Y pensé en qué se debía hacer en caso de un ataque.

Empecé a nadar pero el tiburón me vio y en dos segundos me alcanzó. Me agarró la pierna. Grité ¡Argh! Giré y empecé a nadar. Había sangre en el agua. No pude nadar. Giré, lo golpeé y lo di una patada. No rindió. Empujé el tiburón en el ojo. De repente, desapareció. Miré mí alrededor. ¿Dónde estaba el tiburón? Me calmé. Empecé a nadar despacio. Llegué a la orilla. Había sangre en la pierna pero fue solo una herida. Tuve suerte.